Resulta que decidimos darle una oportunidad a Grimm, un poco por ver que tal y, bueno, tiene su gracia. Para que se hagan una idea, viene a ser una versión descafeinada de Supernatural, pero sin el carisma ni buen hacer habitual de los hermanos winchester. Un poco como ocurría con embrujadas respecto a Buffy, por ejemplo, pero sin incluir culebroneos (bien) y con uno o dos momentos de “puaj, tio, que estoy cenando” por capitulo.
Lo dicho, no son los winchester (ni Buffy), pero afortunadamente tampoco es Haven (esa sí que es de correr y no mirar a atrás). Y siendo justos, aun no lleva ni media temporada.