Ahora es seguro que me hago viejo. Tengo esto en casa, no puedo jugar y NO ME IMPORTA.
Es decir, si, me importa, obviamente, pero no estoy fibrilando en el suelo mientras suelto espuma por la boca como me hubiera pasado hace solo unos años.
Una conversación de anoche mismo en twitter sobre series con retrorrotura me ha hecho jurarme a mí mismo que JAMÁS debo volver a ver esta serie. Cuanto me gustaba, coño.
La de horas de mi vidas invertidas (para nada desperdiciadas) en este juego, entre la sombra que te tiraba de vuelta a la mazmorra, el ratoncillo que te ayudaba a salir y tantos momentazos. Ay….
El otro día un buen amigo me comentaba que se había sorprendido un poco al comprobar la influencia que el manga y el anime había tenido sobre mí, supongo que en parte por todo aquello de haberme criado sin televisión y tal. Lo realmente sorprendente es que no se hubiera dado cuenta ANTES.
End Of An Era of the Day: The space shuttle Discovery flew its final mission today, piggybacking on a Boeing 747 from Kennedy Space Center to D.C., where the shuttle will take up permanent residence as part of the Smithsonian’s National Air and Space Museum. To commemorate the end of the shuttle era, NASA launched an extensive Flickr feed for citizen journalists in the flight path, and a roundup of landing pics can be found here. And if that’s not enough Discovery for you, there’s video here and here, and also aTwitter feed. Phew.
Algo que siempre me ha flipado de ésta imagen es que los dos investigadores estén embobados mirando no-se-qué del castillo mientras pasan olímpicamente del BICHO ENORME que tienen justo a sus pies.
Ay, los libros de rol añejos, la de recuerdos que me traen.